domingo, 27 de enero de 2008

La Leyenda del Tololo Pampa


Por Alejandro Aracena


Este lugar, se encuentra ubicado cerca del Canto de Agua, en los llanos de Challe. Cuentan los mineros que en estas extensas planicies, aparece como un fantasma de luces, colores, calles, vida nocturna bares y restoranes; formando una hermosa ciudad.

El minero o el arriero que ha sufrido esta experiencia, nos relata haber comido, bailado, tomado y comprado más de algún regalo para su mujer; pero al otro día aparece durmiendo a pleno sol, con la cabeza apoyada sobre una piedra. La ciudad sólo ha quedado en su imaginación, pero en uno de sus bolsillos está el regalo de su novia, está el pañuelo de seda rojo que el compró para el cuello.

Hay una versión de un matrimonio de Santiago, que viajando desde Vallenar rumbo a Carrizal, antiguo puerto histórico de la costa de Atacama; equivocadamente tomó un camino minero que los llevó a la mina de Capote Aurífero. Minas históricas llena de leyendas y precisamente ubicadas en los cerros altos frente a las extensas planicies del Tololo Pampa. El sereno de la mina de los Callejas, les mostró las minas, las ruinas del campamento, las ruinas de una planta procesadora de minerales. Las antiguas construcciones del hospital de Capote donde nace el autor de este libro de leyendas, como para hacerles más grata su estadía en la mina Capote, que el protege y cuida celosamente por encargo de los señores Callejas de Freirina; les cuenta la leyenda de Tololo Pampa y como para sentirse acompañado ese día domingo de marzo, les ofrece el rico te del cerro con pan amasado y queso de cabra producto de las majadas del sector preñado de flora costera.

Bajaron un poco tarde, casi oscureciendo y al llegar al fondo de la quebrada luego de bajar la cuesta de la mina Capote Aurífero, divisaron muchas luces como las del pueblo. No lo pensaron dos veces y se imaginaron la leyenda del minero, dirigiendo su vehículo valientemente al lugar, entraron por calles empedradas de una ciudad muy bien instalada. Llena de ruido, de vida, de música, vehículos y pararon frente a un hotel restaurant pensando en cenar y dormir, para el día siguiente seguir rumbo al valle de Tierra Amarilla y al museo Mina el Tránsito.

Contaron que luego de cenar se retiraron a sus habitaciones. Sorpresa mayúscula, un dormitorio como de reyes. El alhajamiento con candelabros, floreros, ceniceros de plata, lámparas de pedestal y colgantes de blanco metal. Nos cuenta la dama que tomó un cenicero de plata y lo colocó debajo de la almohada como para no olvidarse que tenía que traerlo para testimoniar su presencia en el Tololo Pampa.

Muy temprano sintió los rayos solares quemándole su rostro y su sorpresa fue grande al mirar su entorno. El cenicero amaneció bajo su cabeza y brillaba hermoso con su resplandor argentífero. Una extensa planicie, un llano inmenso. El vehículo que estacionaron en los costados del hotel, estaba ahí, a unos cuantos metros de ellos. Se miraron, subieron al auto y presurosamente abandonaron el lugar.

Nuestro objetivo es crear el escenario en donde nuestros artistas puedan expresarse libremente mostrando su obra.

Esperamos también que les guste el producto de tan arduo trabajo e investigación y lo disfruten leyendo tanto como nosotros disfrutamos realizándola.

Agradecemos a los colaboradores y los artistas que generosamente nos han facilitado sus obras, y a la vez, extendemos


Del libro: “Imaginario de Atacama, Mitos y Leyendas” (2006), de Don Alejandro Aracena Siares, escritor e investigador del patrimonio regional.