lunes, 28 de enero de 2008

Hambre Attack

Por: Héctor Rodriguez


Creo que se preguntarán por qué en la edición anterior la columna se llamaba “Primero que pase por mi organismo” bueno la respuesta la sabrán algún día que compartamos historias y tenga el placer de cocinarles algo. Yendo a lo nuestro, el dato que les tengo para este mes es también una elaboración navideña muy sencilla lo que no significa que sea poco entretenida para el que la deguste. Yo llamaría a esta elaboración, “Casitas de pitufos rellenas”.

Necesitas un par de bandejas de champiñones, una pechuga de pollo, mayonesa, nueces, un poco de mantequilla y nada más.

Primero coloca en una olla a cocer la pieza de pollo, adhiérele sal a gusto, luego cuando esté lista desmenúzala, agrégale mayonesa mezclada con nueces picadas y resérvala (déjala en reposo un momento).

Segundo, lava los champiñones y sácales con la mano el tallito, esto es muy sencillo pues al tirarlo hacia un costado éste se desprende fácilmente.

Tercero rellena los champiñones con la pasta de pollo y pónlos en la bandeja del horno previamente enmantequillada, introduce la bandeja en el horno precalentado a una temperatura de más o menos 180 grados. Como la mayoría de los hornos de las casas no tienen graduación de calor, valga el dato: Si al abrir la tapa del horno éste te sorprende con un golpe de calor, estamos hablando de más de 200 grados en cambio un horno con unos 150 a 180 grados, tú lo abres y sentirás un calor soportable, el cual no deja de ser sensible, OK?. Deja tus champiñones por no más de siete minutos y sácalos. Llévalos a una fuente, clávales un mondadientes y ya están listos para que tus invitados empiecen a disfrutarlos y a preguntarte ¿qué son?...