miércoles, 12 de marzo de 2008

Fm 80.7 La tregua de 1914



Soundtrack: Paul_Mc_Cartney – Pipes_of_peace.mp3

Esta es una historia real ocurrida hace muchos años, y nos muestra la grandeza del espíritu humano en tiempos difíciles. Esta historia fue inmortalizada por Paul Mc Cartney en su emotiva canción Pipes of Peace (pipas de la paz) del álbum homónimo del año 1983 y en el 2006 en una película francesa llamada Feliz Navidad.

Durante la Primera Guerra Mundial, los ejércitos aliados de franceses y escoceses se enfrentaban en las trincheras con los alemanes, en combates que duraban meses y que cobraban miles de vidas para ambos lados. Muchas de estas trincheras no estaban separadas por más de 50 metros entre ambos bandos por lo que era sencillo llegar al enemigo caminando unos pocos pasos.

Durante la noche del 24 de diciembre, el alto mando alemán repartió pequeños árboles de navidad entre sus filas para subir la moral de sus tropas, cosa que funcionó notablemente puesto que los soldados en las trincheras los iluminaron con velas y comenzaron a cantar villancicos animadamente entre los que estaba Stille Nacht (Noche de Paz).

A escasos metros de distancia, desde la otra trinchera, los soldados escoceses y franceses miraban y escuchaban atónitos ese espectáculo….y respondieron cantando sus propios villancicos. Así, durante largo rato de una trinchera a otra, se lanzaban gritos deseándose feliz navidad.

Al cabo de un rato e inundados por el espíritu y la magia de aquel singular momento de hermandad, los soldados salieron de sus trincheras agitando banderas blancas en sus manos y juntos estrecharon sus manos y se abrazaron, como si la guerra en la que estaban inmersos nunca hubiese existido.

Hubo intercambio de cigarrillos, botones, insignias y comida, e incluso improvisaron un partido de fútbol en el que el resultado fue 3-2 a favor de los alemanes.

La tregua duró varios días, y sólo fue interrumpida cuando los altos mandos se percataron de que ninguno de los dos bandos quería hacerse daño debido a la férrea amistad que había surgido a lo largo de aquella mágica semana de tregua.

El 21 de noviembre de 2005, el último veterano de guerra aliado superviviente de la tregua, Alfred Anderson , murió en Newtyle, Escocia, a los 109 años.