miércoles, 12 de marzo de 2008

Caldera¡¡¡


No existe ningún atacameño, que se precie de tal, que alguna vez en su vida no haya visitado el tranquilo puerto de Caldera, ubicado a 165 Km. de Chañaral y a 75 Km. de Copiapó.

Cuenta la leyenda que cuando se estaba proyectando la estación de trenes hacia Copiapó en la bahía de Puerto Viejo, don Guillermo Wheelwright decidió trasladarla, al en ese entonces, pequeño poblado de pescadores y durante la época de oro del mineral de Chañarcillo llegó a ser el segundo puerto más importante de Chile después de Valparaíso. Actualmente se ha convertido en una ciudad con un gran atractivo turístico por la calidad y cantidad de playas que posen sus costas, además de ser un lugar muy tranquilo para descansar y pasar las vacaciones en familia tiene una gran variedad de panoramas para disfrutar a precios para todos los bolsillos.

Durante el verano se le llama informalmente “Copiapó con playa” debido a la gran cantidad de copiapinos que la visitan. Su gran cantidad de playas lo hace un lugar único y privilegiado, a tal punto que puede darse el lujo de tener lugares aptos para todos los gustos y bolsillos, basándose en los requerimientos de cada veraneante, así por ejemplo, quienes deseen playas más tranquilas deberán ir hacia el norte de Caldera, recorriendo la ruta costera, encontrarán gran cantidad de pequeñas playas escondidas a simple vista, que poco a poco se han hecho más conocidas como playa La Virgen o Las Agatas. Por el contrario, si gusta de los lugares masivos, ésta, la ya clásica y popular Playa Copiapina, en pleno puerto de Caldera, o bien Bahía Inglesa con su aguas color turquesa y su tranquilo oleaje es ideal para los niños. Los más románticos o para los que deseen relajarse también tienen la posibilidad de dar paseos en carruaje por la bahía por dos mil pesos los adultos y mil pesos los niños.

La Gruta del Padre Negro también es un hito turístico bastante visitado, su fachada ha sido restaurada y se ha hermoseado el entorno para las peregrinaciones pero el templo sigue manteniendo su estilo austero enclavado en roca sólida.

En el muelle de Caldera existen diversas cocinerias para disfrutar mariscos y pescados de la zona, y frente a la antigua estación de trenes existe un pequeña cocinería restaurant en donde vende un exquisito churrasco marino.

También se pueden realizar paseos en lancha alrededor de la bahía, los que tiene una duración aproximada de una hora y que incluyen una charla para conocer más detalles y curiosidades históricas de la zona visitada.

Cruzar el cielo de Caldera en una pequeña avioneta es un reto sólo para valientes dirán algunos, sin embargo, cruzar los Andes supone algo más que solamente coraje, se requiere destreza y habilidad para manejar cualquier imprevisto. Don Sergio Stocker, comenzó a surcar los aires en alas delta , posteriormente el año 90 realizó la hazaña de cruzar los Andes Cordilleranos en su avioneta, travesía que duró 3 horas y que para él y su mujer, doña Luz Maria Carramiñana, aún es motivo de gran orgullo. Aéreo Stocker es una original y emocionante alternativa para conocer Caldera desde otro punto de vista, se dedican a la venta de aviones, fotografía aérea y durante el verano a los paseos en avioneta y en buggys por las costas de la región. El viaje consta de una vuelta por el cerro El Morro hasta el puerto de Caldera por 25 mil pesos y los paseos dirigidos de dos horas en buggy a 35 mil pesos. Los paseos por el día cuestan 55 mil pesos.