lunes, 28 de enero de 2008

ALERTA CONCURSO


Hola amigos lectores
En pocos días estará disponible la tercera edición de la revista Km807, en la cual ofreceremos el primer concurso. Se trata de que nos envíen de la forma más creativa posible, una descripción de un minero típico de nuestra región. El estilo es libre, pueden hacerlo por medio de un poema, un relato, un dibujo, etc.
El ganador, además de ser publicado en el siguiente número, recibirá una suscripción anual de la revista, una polera y un gorro de Km807 y un regalo sorpresa de Compañía Minera Candelaria.

Los trabajos se recibirán hasta el 15 de marzo y los pueden enviar a:
columna@km807.cl
revistakm807@gmail.com

Están todos invitados

Diciembre 2007

La Leyenda de Fraga




Según el premio nacional de literatura, don Sady Zañartu Bustos, taltalino que nos leyó innumerables obras donde retrata importantes pasajes de nuestro rico imaginario atacameño; ésta fue la tentación de uno de los insignes cateadores atacameños como fue el “Pinche” González, quien junto a Marco Moreno y al Freirinense José Santos Ossa, que fueron los descubridores del Salitre. Nos dice Sady Zañartu, que el “Pinche” González, obsesionado por encontrar el derrotero de Fraga, se vino al desierto más inhóspito del mundo, donde fue encontrado muerto junto a su noble caballo, comido por los jotes pero con una moneda en el pecho, testimonio único de su osadía de aventurero. Un testimonio como éste del siglo XIX, nos hace reflexionar: Cuántas personas han escuchado sobre Fraga, Cuántas personas se han aventurado a lomo de caballo o en carreta, camioneta o en modernas motos por las arenas en busca de la mina Fraga, en cuyo socavón duermen cofres o cajones con monedas de oro o plata.

Hay acontecimientos más recientes sobre el tesoro y la leyenda de Fraga. Todos coinciden que está resguardada por el demonio y que la persona que profana esta tierra, es hombre muerto, especialmente si se lleva consigo algunas piezas o monedas de oro.

Esto le pasó a Montecinos y un grupo de amigos copiapinos, que fueron hasta el lugar, acompañados de un espiritista famoso, encontraron el tesoro pero no esperaron el tiempo correspondiente en la mina, al parecer 24 horas, período en el que se ven todo tipo de apariciones y demonios y que se debe soportar. El hecho es que se vinieron en su camioneta, salieron a la carretera en el sector de Carpa de Cuatro, casi frente al cerro El Bramador y los que presenciaron el accidente cuentan que la camioneta se fue directa al bus que venía por su lado correspondiente y quedó incrustada bajo sus ruedas. Murieron todos los ocupantes de la camioneta, los buscadores del tesoro de Fraga, unas cuantas monedas de oro fueron el testimonio endemoniado que de seguro van a servir de incentivo a futuras generaciones de buscadores de tesoros.

Extracto del relato de “La Leyenda de Fraga”, del “Imaginario de Atacama, Mitos y Leyendas” de Don Alejandro Aracena Siares, Diciembre 2006.

El Rincón del Historiador


Don Alejandro Aracena Siares, es un reconocido historiador y escritor atacameño. Oriundo de la localidad de Freirína, nació en el mineral de Capote en 1943. Ha publicado numerosas obras y su vida la ha dedicado en gran parte al estudio y rescate de la identidad regional, sin duda es una de las personas que más conoce de la historia de Atacama.

Hace algún tiempo, y en conjunto con el departamento de extensión de la Casa de la Cultura de Copiapó, tuvieron la idea de abrir un espacio donde poder ofrecer a la comunidad la oportunidad de conocer la historia de la región, así nació hace casi un año, El Rincón del Historiador.

El salón está ubicado al interior de la Casa de la Cultura de Copiapó, y aunque en un principio el proyecto debía durar un año, gracias al éxito y al valioso aporte que entrega a la comunidad y al visitante, se mantendrá en funcionamiento a lo menos, un año más.

Familias, estudiantes, turistas, profesores etc, visitan a diario el salón, donde es el propio historiador quien didácticamente narra fragmentos de la historia atacameña y está dispuesto a aclarar cualquier duda respecto a hechos históricos avalado por su experiencia y el valioso material que se encuentra en el lugar.

El salón está decorado con retratos de grandes atacameños como: Julio Aciares, Carlos María Sayago, Rosario Orrego, Rafael Torreblanca, Pedro Pablo Figueroa, Guillermo Matta Goyenechea, entre otros.

Los muebles del salón son los originales que poseía el edificio, sillas y un hermoso escritorio con el tallado del escudo de la capital regional, son ejemplos de aquello.

Cuenta también con una biblioteca de valor histórico incalculable y un televisor para enseñar material audiovisual de distintos lugares de la región.

Don Alejandro, quien también se desempeña además como Jefe de Cultura de la Municipalidad de Tierra Amarilla ofrece además paseos turísticos, el primero lo realizó cuando tenía tan sólo 12 años, donde llevó a los profesores de su escuela a conocer el sector de Puquios. Hoy son más de 40 rutas las que ofrece, todas bien definidas y de gran interés para los visitantes.

El Rincón del Historiador está disponible al público casi todos los días del año, de lunes a viernes a partir de las 17:00 horas, incluso fines de semana todo el día y se pueden reservar visitas programadas.

Si quiere saber de nuestra historia y del origen y significado de nombres como: Atacama, Paipote, Nantoco, Chamonate, Maricunga etc., visite El Rincón del Historiador y averígüelo.

Inca de Oro



Para quienes han transitado a unos 45 kilómetros al sur de Diego de Almagro, se habrán encontrado con un pequeño pueblito que pasa casi desapercibido ya que cruzarlo a unos 40 km/hr. sólo tarda unos 30 segundos y tal vez menos. Pero detenerse y recorrer sus calles, significa realizar un viaje en el tiempo y por la historia minera del país.

Inca de Oro es un pueblo minero ubicado entre los kilómetros 77 y 78 del camino 17, a unos 1800 metros sobre nivel del mar. Actualmente, su población residente es de 420 personas, más una población flotante aproximada de 100 personas que en su mayoría corresponden a trabajadores de empresas relacionadas con la minería.

La plaza, de un verde sorprendente y muy bien cuidada, es el centro neurálgico ideal para comenzar a recorrer sus enigmáticos rincones. Al norte por la avenida San Román, se encuentra el retén de carabineros donde el personal no supera los 4 uniformados. Más abajo se ubica la única posta del pueblo y frente a ella la Escuela “Emperatriz Sepúlveda Landeros”, donde estudian 47 alumnos de 1ro a 8vo básico repartidos en cuatro cursos de dos niveles cada uno.

Hoy sus calles desiertas parecen dormidas, y el silencio resalta el sonido del viento, pero la verdad, es que no siempre fue tan silencioso...

La historia se remonta a comienzos del 1900 cuando en las cercanías de la Finca de Chañaral, entre Diego de Almagro y Carrera Pinto nacía un importante centro minero aurífero llamado Cuba, recién en el año 1936 pasó a llamarse Inca de Oro, en parte para evitar confusiones con el país del mismo nombre.

Durante la bonanza del oro, llegó a ser un pueblo muy rico, y por lo aislado que se encuentra de otras ciudades, la vida en Inca de Oro fue muy especial.

Su población superó los 5000 habitantes, quienes vivieron una época maravillosa. Hoteles, un teatro, mucho comercio incluso un aeródromo propio daban fe de los buenos tiempos que allí se vivieron, gracias a las generosas leyes de mineral que se explotaban en las minas de los alrededores como: California, Rodesia, Isla, Rincón, Clementina entre otras. Muchos extranjeros como: chinos, turcos, franceses, norteamericanos, etc. llegaron por esos años.

Todo era muy alegre y se vivía un eterno ambiente de fiestas, incluso para el tiempo de la ley seca, se construyeron túneles para comerciar licores de manera ilegal.

La bohemia también tuvo su apogeo en este lugar. Salas de baile y cabarets, no descansaban para atender al minero que bajaba por turnos.

Compañías nacionales e internacionales, llegaban con sus obras y veladas para deleitar a los incanos, pero también Inca de Oro fue cuna de grandes artistas como Luis Plan y Matilde Droguett que le dieron vida propia a la bohemia de este aislado rincón del mundo.

A mediados de 1950, la actividad minera comenzó a decaer producto del agotamiento de las vetas, entregando leyes cada vez más bajas en oro. Curiosamente varias instalaciones aseguradas comenzaron a incendiarse y el pueblo paulatinamente comenzó a quedarse solo. Pero aún hay quienes se rehúsan a dejar el pueblo, como es el caso de don Alejandro Cepeda, actual Delegado Municipal quién con nostalgia nos habló de los años dorados del mineral.

Recomendados por don Alejandro, llegamos donde otro gran incano, don Fidel Arancibia, quien con iniciativa propia y mucho esfuerzo familiar, han logrado montar un valioso museo donde se puede encontrar: muebles, imágenes, herramientas y artículos de la época dorada de Inca de Oro, incluso una recreación de la habitación de doña Emperatriz Sepúlveda Landeros, profesora y ciudadana insigne de Inca de Oro, quien hasta el año 1975, educó a más de 5 generaciones.

Lamentablemente el museo abre sólo en forma esporádica ya que don Fidel no puede descuidar su trabajo y si bien la municipalidad de Diego de Almagro cubre los gastos básicos, no cuenta con personal que pueda hacerse cargo de la atención al público.

A 2 kilómetros al norte encontramos el “Centro Astronómico de Inca de Oro” que desde el 2006 se a transformado en el primer observatorio educativo de la Región de Atacama.

Sin embargo el futuro de Inca de Oro es incierto, se le ha tratado de postular para ser declarado Pueblo Típico Minero, lo cual significaría la obtención de recursos para su restauración y mantenimiento, sin embargo, algunos aseguran que bajo el pueblo hay mineral y existe clara intención de explotarlo lo que lo haría desaparecer por completo.

La Moneda

A sus 13 años Joaquín ya sabia lo duro que es la vida, de muy niño se crió en la calle. La plaza de Copiapó se convirtió en su lugar de refugio. Por las tarde se ubicaba en la entrada del restaurante frente a la plaza, “El Corvo”, donde estiraba su mano por una moneda.
Una de las veces le habló un cliente frecuente del restaurante, Joaquín quedó asombrado ya que este señor nunca ni si quiera lo había mirado, y le dice:

- Levántate y acompáñame.

Joaquín quedó con su mano estirada y mirando desconcertado a ese señor, quien siguió caminando. Al darse cuenta del estado de Joaquín, le insiste:

- Vamos niño, levántate, vamos a comer y a conversar.

Entraron juntos, se acerca un mozo a quien Don León le pide que acompañe al niño a limpiarse la cara y las manos y lo lleve a su mesa.

Pasó el tiempo, Joaquín ya era un adulto se sienta en uno de los bancos de esa plaza, pensativo, lo interrumpe las voces de unos niños:

- Papá, esta plaza es bonita - dice uno de ellos.
- Si, pero dijiste que viajamos a esta ciudad a conocer a papa Noel, ¿él está en esta plaza? – preguntó el otro.
- No hijo, solo estamos descansando.

Caminaron rumbo a una casa antigua, se presentan a la mujer que atendió la puerta.

- Él esta esperando, adelante – dice la mujer.

Se dirigen a una habitación amplia, con una cama en el centro y sobre ella un señor de avanzada edad quien al verlos entrar giro lentamente su cabeza y dice:

- Es bueno volver a verte Joaquín.
- Lo mismo digo Don León.

El señor toma un cofre de madera del velador y se lo entrega a Joaquín diciendo:

- Siempre iba al Corvo, el día que me fije en ti, metí mi mano en el bolsillo tome una moneda, pero me di cuenta que si te daba la moneda, en el fondo estaba haciendo algo para sentirme bien yo en vez de ayudarte, ahora dime, ¿crees ser un hombre pleno?
- Es lo que siempre busco.
- Muy bien, abre el cofre – mientras lo hacia, Don León le decía – eso representa mucho, hizo que ayudara desinteresadamente a muchas personas, a ti te cambio la vida, te regaló un consejo que te hizo luchar por ser un hombre pleno.

Joaquín abre el cofre, y saca de su interior la moneda que Don León no le dio ese día. Con una mirada de agradecimiento habla a sus hijos:

- Alonso, Manuel, les presento a Don León, a papá Noel.

Fm 807 Me Vale

Por: Lenks Brejcha Ávila


Con mis amigas tuvimos roces con nuestro curso en nuestro último año de
clases, asuntitos internos que no vamos a tratar aquí. (ji ji ji)
pero esos problemas no cambiaron nada con la relación de mi reducido grupito
con el resto del aula. Nosotras siempre habíamos sido diferentes a los
lugares a los que habíamos ido porque, siendo honestas, somos muy
"especiales" en relación con lo que son los jóvenes hoy ( hablando la más
vieja, ¡Ja!) No somos de ninguna tribu urbana, no hay música que nos
identifique, trago que nos anime, ni cigarro o droga que nos atraiga. Eso si lo
oye la sociedad nos diría que somos buenas chicas y si lo oyen los jóvenes
dirían que somos cínicas. En ese entonces y en esos casos nos sentimos mal
por ello además que las circunstancias nos van separando: una amiga se muda
al extranjero con su familia, otra amiga se va a Antofagasta a seguir su sueño de
estudiar historia y otra se va al gran Santiago a cumplir sus fantasías
artísticas. Ellas tienen talento y lo lograrán, y tampoco nos vamos a
olvidar aunque ya no nos veamos. (Qué cursi puedo llegar a ser a veces SNIF)

Yo me quedaré aquí tomando un camino más lento que ellas y si la soledad
vuelve a verme, pues recuerdo la situación en mi colegio al principio de
este mail. Allí a una amiga se le ocurrió cantarnos un tema para nosotras, el
primer tema elegido no encajaba mucho con nosotras. Entonces mi hermana apareció con un DVD de Maná que todavía me trae los recuerdos agridulces del 4º
medio: P
Después de eso ser distinta "me vale". Total, ya sé que no soy la única y que también lo pasé bien. ¿O no niñas? ( si es que se leen esto).