Mostrando entradas con la etiqueta costumbres. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta costumbres. Mostrar todas las entradas

miércoles, 23 de abril de 2008

El Carnaval del Toro Pullay



Tremendo alboroto, llantos, carterazos, animales salvajes asustando a la gente, hasta el mismo diablo se hizo presente para pelear con un sacerdote. No es el fin del mundo, todo lo contrario, es el carnaval del Toro Pullay que se realiza cada año en Tierra Amarilla para dar comienzo a una nueva temporada y que esta venga acompañada de bonanza para el pueblo.


miércoles, 12 de marzo de 2008

Caldera¡¡¡


No existe ningún atacameño, que se precie de tal, que alguna vez en su vida no haya visitado el tranquilo puerto de Caldera, ubicado a 165 Km. de Chañaral y a 75 Km. de Copiapó.

Cuenta la leyenda que cuando se estaba proyectando la estación de trenes hacia Copiapó en la bahía de Puerto Viejo, don Guillermo Wheelwright decidió trasladarla, al en ese entonces, pequeño poblado de pescadores y durante la época de oro del mineral de Chañarcillo llegó a ser el segundo puerto más importante de Chile después de Valparaíso. Actualmente se ha convertido en una ciudad con un gran atractivo turístico por la calidad y cantidad de playas que posen sus costas, además de ser un lugar muy tranquilo para descansar y pasar las vacaciones en familia tiene una gran variedad de panoramas para disfrutar a precios para todos los bolsillos.

Durante el verano se le llama informalmente “Copiapó con playa” debido a la gran cantidad de copiapinos que la visitan. Su gran cantidad de playas lo hace un lugar único y privilegiado, a tal punto que puede darse el lujo de tener lugares aptos para todos los gustos y bolsillos, basándose en los requerimientos de cada veraneante, así por ejemplo, quienes deseen playas más tranquilas deberán ir hacia el norte de Caldera, recorriendo la ruta costera, encontrarán gran cantidad de pequeñas playas escondidas a simple vista, que poco a poco se han hecho más conocidas como playa La Virgen o Las Agatas. Por el contrario, si gusta de los lugares masivos, ésta, la ya clásica y popular Playa Copiapina, en pleno puerto de Caldera, o bien Bahía Inglesa con su aguas color turquesa y su tranquilo oleaje es ideal para los niños. Los más románticos o para los que deseen relajarse también tienen la posibilidad de dar paseos en carruaje por la bahía por dos mil pesos los adultos y mil pesos los niños.

La Gruta del Padre Negro también es un hito turístico bastante visitado, su fachada ha sido restaurada y se ha hermoseado el entorno para las peregrinaciones pero el templo sigue manteniendo su estilo austero enclavado en roca sólida.

En el muelle de Caldera existen diversas cocinerias para disfrutar mariscos y pescados de la zona, y frente a la antigua estación de trenes existe un pequeña cocinería restaurant en donde vende un exquisito churrasco marino.

También se pueden realizar paseos en lancha alrededor de la bahía, los que tiene una duración aproximada de una hora y que incluyen una charla para conocer más detalles y curiosidades históricas de la zona visitada.

Cruzar el cielo de Caldera en una pequeña avioneta es un reto sólo para valientes dirán algunos, sin embargo, cruzar los Andes supone algo más que solamente coraje, se requiere destreza y habilidad para manejar cualquier imprevisto. Don Sergio Stocker, comenzó a surcar los aires en alas delta , posteriormente el año 90 realizó la hazaña de cruzar los Andes Cordilleranos en su avioneta, travesía que duró 3 horas y que para él y su mujer, doña Luz Maria Carramiñana, aún es motivo de gran orgullo. Aéreo Stocker es una original y emocionante alternativa para conocer Caldera desde otro punto de vista, se dedican a la venta de aviones, fotografía aérea y durante el verano a los paseos en avioneta y en buggys por las costas de la región. El viaje consta de una vuelta por el cerro El Morro hasta el puerto de Caldera por 25 mil pesos y los paseos dirigidos de dos horas en buggy a 35 mil pesos. Los paseos por el día cuestan 55 mil pesos.


Santa patrona de los mineros, sobre su origen se tejen varias versiones, unos aseguran que el indígena Caro Inca la encontró en los salares de Maricunga.

Ella es pequeña y de piedra y porta en la mano una candela igual a la que los mineros usan para alumbrarse en sus duras jornadas en los “Piques” y “Socavones” de Atacama.

Cuentan los antiguos mineros, que la virgen de La Candelaria, se trasladaba de una faena minera a otra, en caravanas y procesiones con oraciones, cantos y tal vez con expresiones corporales. Fue naciendo el “Chino” o “Minero de la Virgen”, quien usa todos los típicos atuendos desde el “Coscacho”, la cotona, el pañuelo para protegerse la nuca, el pantalón bombacho, hoy faja alargada, el “culero”, el corset o faja y el calzado llamado “Babucha de cuero”, que fue reemplazada por la “Alpargata de pita”.

La danza del chino de La Candelaria es lenta, como el cancino caminar del minero por el desierto, por los arenales. Haciéndose acompañar por “Danzantes” con tambores y por una flauta que emite un sólo sonido.

Miles de mineros acuden todos los días 2 de Febrero, a la capilla del pueblo San Fernando, hoy Manuel Antonio Matta; para rendir homenaje y pagar sus mandas. Antes lo hacían en la capilla vieja, hoy en la nueva.

Hay hechos históricos que nos hablan de la gran fe hacia su patrona y pueden posponer cualquier acontecimiento que interrumpa su peregrinar hasta el santuario de La Candelaria.

En el pueblo de Cuba (hoy Inca de Oro), el 1 de Febrero de 1938, en la gran proclamación de Don Pedro Aguirre Cerda, la plaza se encontraba desierta. Los mineros acudieron al llamado de la Santa Patrona, postergando el acto político de un futuro presidente.

El minero exterioriza su amor a la Virgen según las épocas y situación social. Oro y plata regaló en las épocas de gloria de Atacama. Posteriormente prendían billetes en el traje de su patrona y como esto se prohibió, el minero dio cantidades de dinero en la entrada del templo. Hoy, no tienen riquezas materiales en abundancia, pero entrega a sus hijos como bailarines y para sentir su presencia, su propia sangre en un homenaje externo.

La historia de la actual fiesta de Candelaria

Fue en el verano de 1780. Mariano Caro Inca, vecino del pueblo de San Fernando, regresaba por la cordillera. Una tormenta le obligó a refugiarse entre unas pircas a orillas del salar de Maricunga.

Allí encontró la pequeña imagen de la Virgen, grabada en una piedra plana de sólo 14cms. Debió ser obra de algún santero limeño, de las que los españoles, muy devotos de María, trocaban para llevar consigo como protección y compañía. Seguramente la perdió allí algún devoto de la Virgen en alguna de las expediciones o trabajos por los cerros cordilleranos.

Mariano Caro llevó la imagen hasta la hijuela que tenía en San Fernando y arregló un altar para venerarla. Era el 2 de febrero de 1780, día en que la iglesia bendecía Las Candelas en honor de Cristo, luz del mundo y de su madre. De ahí viene su nombre: Virgen de la Candelaria.

Todos los años, al acercarse esta fecha, las familias vecinas del pueblo de San Fernando se reunían para una novena (ofrenda) a la Virgen. A la muerte de Caro, su esposa Josefa Guzmán, continuó aquella tradición y levantó un pequeño Oratorio en cumplimiento del testamento de su marido.

En el 1800, veinte años después del hallazgo de la imagen, el cura de la capilla de Copiapó, don Domingo Carmona, hizo levantar una capilla a la Virgen cerca del primitivo Oratorio. En 1910, don Bruno Sergio Pizarro adquirió la propiedad de la familia Caro y la donó para que allí se levantara el Santuario de La Candelaria.

www.santuariodelacandelaria.cl